√ Desde el CGCOO se explica que un filtro más oscuro presenta una menor transmitancia y una mayor atenuación de la luz visible, lo que aporta un margen adicional de seguridad ocular

Las informaciones difundidas en las últimas horas sobre la retirada de determinados modelos de gafas para la observación directa del sol han generado dudas entre los ciudadanos que tienen previsto observar el eclipse.
En este contexto, los profesionales del Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas (CGCOO) lanzan un mensaje de tranquilidad y aclaran que la elevada oscuridad de estos filtros es una característica esencial de las gafas para la observación solar durante el eclipse y permite reducir de forma extraordinaria la cantidad de luz que alcanza los ojos.
La norma ISO 12312-2, aplicable a los filtros destinados a la observación directa del sol, establece unos límites concretos de transmitancia luminosa. Para la luz visible, esta debe situarse entre el 0,000061 % y el 0,0032 %. Dentro de este intervalo, una menor transmitancia —es decir, un filtro más oscuro— supone una mayor atenuación de la luz visible y puede aportar un margen adicional de seguridad ocular, siempre que el producto cumpla el conjunto de requisitos establecidos por la norma.
«Que al ponerse unas gafas adecuadas para la observación solar no se vea el entorno es completamente normal. Estas lentes están diseñadas para que, en condiciones habituales de iluminación, no veamos nada y, al orientar correctamente la mirada hacia el sol, apreciemos únicamente el disco solar. Esa intensa atenuación es precisamente la que protege nuestros ojos», explica el presidente del CGCOO, Andrés Gené Sampedro.
Por tanto, una mayor oscuridad no debe interpretarse por sí sola como un defecto. Cuando el filtro se encuentra dentro de los parámetros establecidos y cumple, además, los requisitos de protección frente a la radiación ultravioleta e infrarroja, su menor transmitancia implica que llega menos luz visible al ojo. Si cuesta localizar el sol, debe evitarse la tentación de levantar o retirar las gafas mientras se mira en su dirección.
El cumplimiento de la ISO 12312-2 no depende únicamente del grado de oscuridad o de un determinado porcentaje de filtrado. También deben verificarse la protección frente a las radiaciones UVA, UVB e infrarroja, la calidad óptica, el estado del filtro, la montura, el etiquetado y las instrucciones de uso. La seguridad depende del cumplimiento conjunto de todos estos requisitos.
Cómo observar el eclipse con seguridad
Antes de utilizar unas gafas para la observación solar, debe comprobarse que son específicas para la observación directa del sol, que cumplen la norma ISO 12312-2 y que se encuentran en perfecto estado, sin arañazos, perforaciones ni otros daños. Ante una alerta o retirada relativa a un modelo concreto, deben seguirse siempre las indicaciones de las autoridades de Consumo y de Sanidad.
Con las gafas correctamente colocadas, en condiciones normales no debe verse el entorno. Es lo esperado: el filtro está concebido para aislar visualmente el disco solar y reducir la radiación hasta los niveles establecidos para una observación segura.
Para ponérselas, hay que situarse de espaldas al sol, colocarlas y ajustarlas y, después, girarse para localizarlo. Si no se distingue el disco solar, se debe volver a dar la espalda al sol y reajustarlas. Nunca deben desplazarse, levantarse ni retirarse mientras se mira en dirección al sol.
Estas gafas no deben utilizarse para mirar al sol a través de cámaras, telescopios o prismáticos. Estos instrumentos concentran la radiación solar y requieren filtros específicos, instalados correctamente en la parte frontal del instrumento.
El CGCOO recuerda que, con unas gafas adecuadas y un uso correcto, el eclipse puede observarse de forma segura. Una elevada oscuridad, siempre dentro de los límites establecidos por la normativa, no debe generar alarma: refleja una gran capacidad de atenuación de la luz. Ante cualquier duda sobre el producto o su utilización, se recomienda consultar a un profesional sanitario óptico-optometrista.
