JOAN PÉREZ, ÓPTICO-OPTOMETRISTA

“Es primordial informar al paciente de que el tratamiento es seguro y reversible”

La adaptación de las lentes es sencilla, recuerda este especialista, únicamente hay que seguir los protocolos

El próximo 7 de noviembre impartirá un curso sobre ‘Actualización en Ortoqueratología’ en la sede de COOCYL 

Comunicación COOCYL, 27 de octubre

¿Qué ventajas tiene la ortoqueratología?
La gran ventaja de la ortoqueratología frente otros sistemas para compensar los defectos refractivos es que las lentes de contacto se usan únicamente mientras se duerme, pudiendo gozar de una buena visión durante todo el día sin tener que llevar nada sobre los ojos (ni gafas ni lentes de contacto) y sin tener que haberse sometido a una cirugía refractiva. Además, es un tratamiento viable para aquellos pacientes con déficit de lágrima o intolerantes a las lentes de contacto blandas.

¿Cuál ha sido su avance en estos últimos años?
En un principio las lentes se usaban durante el día, lo que suponía molestias para el usuario. Hoy en día, gracias a los materiales de alta permeabilidad al oxígeno, solo se usan por la noche. Además, hoy en día se puede tratar miopía, astigmatismo, hipermetropía e incluso casos de post-lasik con miopía residual. Últimamente se están desarrollando nuevos diseños especiales para el control de miopía en niños.

¿En qué consiste esta técnica y cuál es la mejor forma de transmitir la información a la persona interesada?
Hay que ver la ortoqueratología como un tratamiento. Es una adaptación especializada de lentes de contacto que tiene como objetivo generar un moldeo corneal controlado durante el porte nocturno de las lentes. Es primordial informar al paciente de que el tratamiento es seguro y reversible. Todos los cambios que realicemos en la córnea/visión volverían a su situación “pre-ortok” si se dejan de usar las lentes.

¿Para quién está indicado? ¿Tiene alguna limitación?
No hay límites de edad para poder gozar de las ventajas de la ortoqueratología. Se usan en niños a partir de los 5-6 años para control de miopía, en adultos que no quieren o no pueden someterse a una cirugía refractiva, e incluso en présbitas con diseños multifocales. Hoy en día se pueden tratar miopías hasta -8/-10 dioptrías, astigmatismos hasta -3.50/-4.00 e hipermetropías hasta +3.00/+3.50. Más allá de estos grados los resultados son más impredecibles.
En cuanto a las altas miopías, hay que tener en cuenta el diámetro pupilar del paciente, pues cuanto mayor es la graduación que se trata, menor es la zona óptica conseguida.

La técnica, ¿tiene algún efecto secundario?
Hay efectos secundarios debidos a las presiones a las que estamos sometiendo a la córnea. Pero estos efectos son los que precisamente se desean conseguir al realizar ortoqueratología: un adelgazamiento del epitelio corneal central y un engrosamiento del epitelio medio-periférico. Cualquier efecto no deseado que pudiera darse desaparece al interrumpir el uso de las lentes.

¿Qué pasos hay que seguir en la selección correcta del candidato a ortoqueratología?
Para saber si un paciente es apto para realizar ortoqueratología hay que realizar un completo examen visual y ocular, al igual que en toda adaptación de lente de contacto. Es de especial importancia valorar la topografía corneal, la refracción del paciente y el diámetro pupilar para valorar la idoneidad del caso. En relación con el tamaño pupilar hay que considerar los hábitos del paciente para ver en qué condiciones de iluminación desarrolla sus tareas cotidianas.

¿Qué ventajas tiene esta técnica con respecto a la cirugía refractiva?
Se podrían citar varias ventajas de la orto-k frente a la cirugía refractiva, pero destacaría tres:

    1. Es un tratamiento reversible y ajustable. Si los resultados obtenidos no son los logrados o no satisfacen las expectativas del paciente, simplemente dejando de usar las lentes, desaparece todo el efecto realizado y el paciente vuelve a su situación original
    2. El grosor de la córnea no es limitante para tratar más o menos graduación
    3. Es la técnica no farmacológica de elección para el control de miopía en niños. Por tanto, no es necesario que la graduación esté estabilizada ni hay que ser mayor de edad para poder someterse a ella, como sí ocurre con la cirugía refractiva

¿En qué consiste el protocolo de actuación? ¿Es sencilla su adaptación?
La adaptación de las lentes es sencilla. Únicamente hay que seguir los protocolos establecidos por los laboratorios para adaptar sus diseños. Hay que relacionar los resultados visuales, refractivos, topográficos y la evaluación de los fluoresceinogramas, para gestionar la adaptación en cada visita.

En este curso también se hablará sobre adaptaciones especiales, ¿para quiénes están dirigidas?
En ortoqueratología se considera una adaptación “especial” aquella que sobrepasa los límites habituales de corrección, que sería de unas -4.50D de miopía. No todos los laboratorios disponen de lentes para estas adaptaciones fuera de “lo normal”, como puedan ser astigmatismos inversos puros, astigmatismos refractivos de diferente magnitud que los corneales, hipermetropías y post-lásik.