Consejos

Las revisiones visuales periódicas, esenciales para conservar el confort y la salud ocular

 

Los ópticos-optometristas recuerdan que alteraciones oculares como el glaucoma y las cataratas pueden prevenirse con una detección temprana

 

Comunicación, 7 de octubre de 2015. ­ Las visitas periódicas al óptico-optometrista son muy recomendables para detectar a tiempo, no solo los problemas visuales refractivos, sino también determinadas alteraciones oculares, como el glaucoma, la retinopatía diabética o las cataratas. Una revisión a tiempo ayuda a prevenir los problemas asociados e, incluso, la ceguera evitable.

Así lo ha subrayado, con motivo del Día Mundial de la Visión, que se conmemora el 8 de octubre, el Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas (CGCOO), desde donde se recuerda que, al igual que en el resto de las partes del organismo, la prevención es clave para que nuestros ojos sigan funcionando correctamente durante el mayor tiempo posible.

En este sentido, la institución colegial advierte de que hasta el 50% de los casos de pérdida visual se pueden prevenir con una detección temprana y el tratamiento adecuado, por lo que un sencillo reconocimiento «se puede convertir en nuestro principal aliado para conservar nuestro sentido más importante, la visión».

Por medio de un completo examen visual, el óptico-optometrista no solo es capaz de determinar si padecemos algún defecto refractivo, como la miopía, la hipermetropía o el astigmatismo, sino que, además, puede observar indicios de posibles patologías que afectan a la salud ocular, como el glaucoma, las cataratas y enfermedades retinianas como la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) o la retinopatía diabética, que pueden causar, en muchos casos, una pérdida irreversible de la visión.

«El óptico-optometrista es capaz de observar los signos tempranos de esas enfermedades y recomendar al paciente que acuda al especialista correspondiente: oftalmólogo, neurólogo, etcétera», afirma Juan Carlos Martínez Moral, presidente del CGCOO.

Según indica la institución colegial, en el grupo de población mayor de 55 años, el uso de corrección visual asciende hasta el 92%. Y es que, además de la presbicia, «a partir de esta edad las personas son más propensas a sufrir una serie de patologías oculares asociadas al paso de los años, por lo que una visita a tiempo al óptico-optometrista ayuda a poder detectar estas graves enfermedades».

Discapacidad visual

El Día Mundial de la Visión, que se celebra el segundo jueves del mes de octubre, tiene la finalidad de llamar la atención sobre la ceguera evitable, la discapacidad visual y la rehabilitación de las personas con discapacidad visual, cuya mayor prevalencia se observa, a nivel mundial, en las personas mayores de 50 años de ambos sexos.

Aunque la mayoría de las afecciones oculares que aquejan a este grupo de edad pueden tratarse con facilidad, como es el caso de las cataratas, en algunos países emergentes, o incluso en algunos desarrollados, todavía hay que lograr que hombres y mujeres reciban servicios profesionales de atención primaria ocular y visual.

En la conmemoración del Día Mundial de la Salud Visual participan todas las organizaciones encargadas de la prevención de la discapacidad visual. Asimismo, es la actividad más importante para promover la prevención de la ceguera evitable y la iniciativa mundial Visión 2020: el derecho a ver, impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Organismo Internacional de Prevención de la Ceguera.